El edificio más estrecho de Madrid está en Malasaña y sólo mide 2,40 metros de ancho | Somos Malasaña

El edificio más estrecho de Madrid está en Malasaña y sólo mide 2,40 metros de ancho

San Vicente Ferrer 24 es un edificio de sólo 11 tejas de ancho, 2 metros y 40 centímetros. Son 31 centímetros menos de la anchura que tiene el inmueble del número 6 de la calle Postas, el segundo de esta estrecha y curiosa lista que exhibimos junto a Carpetania Madrid

El edificio del número 24 de San Vicente Ferrer puede presumir de ser el más estrecho de Madrid, 11 tejas mide | SOMOS MALASAÑA

La casa más estrecha del centro de Madrid y, seguramente, de toda la ciudad, se encuentra situada en la calle San Vicente Ferrer, en un número 24 que cualquiera que pase hoy en día por esa vía será incapaz de encontrar, ya que sobre la puerta que se abre en el edificio del que hablamos figura un incomprensible 26, seguramente desde que el lugar se remodeló por completo en el año 2008; anecdóticamente, en el catastro de la propiedad, el mismo inmueble figura como doble número 22.

Metro en mano, Somos Malasaña y Carpetania Madrid hemos comprobado que el ancho del edificio es de tan sólo 2,40 metros y que, por lo tanto, desbanca claramente en el ránking capitalino de estrecheces a los otros tres edificios del centro de Madrid que siguen en pie y que se han venido disputando tal honor: Postas 6, Mayor 57 y, el más famoso de todos por ser donde habitó durante muchos años el mismísimo Calderón de la Barca, Mayor 61.

Imágenes de cómo estaba hace años el exterior y el interior del edificio. Sobre su entrada se lee ‘Tahona’ y está identificado con el número 24 | VISUALIZADOR DE URBANISMO

La estrecha lengua de 54 m2 de planta y tres alturas que es San Vicente Ferrer 24 sí que está registrada con ese número en Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid y es en su visualizador online donde encontramos fotografías que hablan de su pasado y de su interior, una historia que nos confirma algún vecino, como el propietario de RestaurArte-La tienda de Macario, quien dice que en su bajo a pie de calle se encontraba la parte de atrás y almacén de la tahona que tenía entrada principal por el número 23 de la calle Palma, mientras que en sus plantas superiores vivían algunos trabajadores de la misma tahona. Hoy esa parte de abajo es también un almacén y los pisos superiores -con entrada por el 23 de Palma- serían propiedad de una misma persona, según distintas fuentes consultadas por este periódico.

Plano de la manzana en la que se encuentra San Vicente Ferrer 24, donde se aprecia la estrechez del inmueble en comparación con el resto. En azul, zonas de patios, en amarillo, elementos con especial protección | VISUALIZADOR DE URBANISMO

Así se ve en Google Earth la manzana. Marcamo con un ‘0’, el estrecho edificio de San Vicente 24. Un poco más arriba se observa el patio y la piscina de la parcela a la que pertenece

La vinculación del 24 de San Vicente Ferrer con el 23 de Palma es total, dado que ambas edificaciones comparten una misma parcela urbanística. Entre ambas, un insospechado patio-jardín de 354 metros cuadrados con piscina incluida.

Sobre el baile de números del edificio, al que hacíamos referencia anteriormente, desde API Monteleón, referencia inmobiliaria en la zona desde hace más de 20 años, María Matas indica: «Que haya diferencias en la numeración de los edificios en las zonas antiguas es relativamente habitual». Sobre lo curioso de su forma, argumenta: «Muchos edificios antiguos se edificaron en parcelas que no guardan una homogeneidad ni una lógica de construcción. La construcción en el Centro Histórico de Madrid, al igual que en los de otras ciudades históricas, se fue adaptando a una trama urbana ya existente y la mayor parte de los edificios se levantaban sin un contrato de obra, o no es fácil llegar a encontrarlo. Para la obtención de la licencia tan sólo se obligaba a presentar un esquema del alzado y, generalmente, se adjuntaba también un plano de la planta baja o de la principal. Esta tradición, que se puede constatar en el Archivo Histórico de Madrid, se acompañaba de una sencilla y breve memoria constructiva que con frecuencia se repetía para todos los edificios».

En el croquis catastral de la parcela vemos que el estrechísimo 24 de San Vicente (abajo) alberga un almacén, seguido de un espacio de zona común y de otro almacén, antes de llegar al patio que lo separa del resto de edificaciones de Palma 23

 

Imagen antigua de la parte trasera de San Vicente 24, antes de ser reformado, desde donde se aprecia bien lo estrecho que es. La fotografía está tomada desde el patio que lo une con Palma 23 | VISUALIZADOR DE URBANISMO

Desfaciendo entuertos metro en mano

Frente a las fake news que se dice ahora y que no son más que las patrañas y bulos de toda la vida, empirismo. En lugar de aceptar creencias mil veces repetidas verbalmente y por escrito, hemos querido coger un metro y desfacer el entuerto de quién la tiene -la fachada- más estrecha en Madrid. Algo muy sencillo de comprobar, siempre y cuando nos tomemos la molestia de hacerlo. Como premio, el descubrimiento que hoy compartimos de San Vicente Ferrer 24, un edificio que hasta ahora no sólo no constaba en el podio de los que en demasiados sitios se daba por sentado que eran los inmuebles más estrechos de la ciudad, sino que reclama merecidamente el primer puesto de esta curiosa lista.

El que se cae de ese hipotético cajón de laureados es el número 61 de la calle Mayor, casa donde vivió Calderón de la Barca y que a menudo es señalada erróneamente como la más estrecha de Madrid. Sin embargo, con sus 4 metros y 36 centímetros ocuparía una cuarta posición. El edificio cuenta además con puerta exterior de acceso al inmueble, de la carecen las casas que vienen a continuación.

El número 57 de la misma calle Mayor sería el tercer edificio más estrecho de la Villa, con 3 metros y 68 centímetros de fachada. Esta casa no posee puerta exterior de acceso y se sube a plantas superiores a través del local que hay en el bajo.

Por su parte, la casa de la calle Postas número 6, con sus 3 metros y 11 centímetros, sería el segundo inmueble más estrecho. Alberga en su planta baja un comercio tradicional centenario de imágenes y objetos religiosos, Sobrinos de Pérez, y el acceso a sus plantas superiores se hace a través de unas escaleras situadas dentro del propio local.

San Vicente Ferrer 24 es un edificio de sólo 11 tejas de ancho, o lo que es lo mismo, 2 metros y 40 centímetros. En su planta baja hay un almacén con una puerta de entrada por la misma calle San Vicente, mientras que a los pisos superiores se accedería por las escaleras que surgen tras el almacén y a las que se llega atravesando el patio que tiene entrada por el número 23 de la calle paralela, Palma.

Gatos Curiosos es un blog de Somos Malasaña escrito por la asociación de guías turísticos Carpetania Madrid. Si quieres disfrutar de sus paseos, búscalos en su página web y reserva plaza