Corripio: vino alegre, vino triste y bocatas de calamares que se comían al caer el sol | Somos Malasaña

Corripio: vino alegre, vino triste y bocatas de calamares que se comían al caer el sol

Esta popular siderría estuvo casi cien años en el número 102 de la calle de Fuencarral (cerró en 2005). El peculiar nombre no era otro que el nombre propio de su dueño, que recibía a muchas gentes del barrio y que llegaban de visita

Interior del Corripio | Caminando por Madrid