Los auriculares que sienten cómo respira Conde Duque | Somos Malasaña

Los auriculares que sienten cómo respira Conde Duque

Un documental sonoro de la artista Edurne Rubio, que se ofrece al público en forma de audioguía gratuita, recorre los recuerdos más íntimos del centro y anima al espectador a sumergirse en una experiencia imaginativa y sensorial

La artista Edurne Rubio, en el patio central del Conde Duque

Caminar por Conde Duque es un ejercicio aparentemente aburrido para la mayoría de visitantes: el aspecto monótono de su arquitectura -propia de lo que era, un cuartel- hace difícil que la vista se pare en algo que le llame la atención, pese a las dimensiones del espacio. Pero desde hace unos días esta icónica construcción de Madrid cuenta con una forma de mirarla con otros ojos, de escucharla y hasta de sentirla. Solo con unos auriculares.

El centro cultural estrena un formato nuevo: el de una especie de audioguía que pasea por diferentes lugares del espacio -el recorrido es sorpresa- con la única voz de personas anónimas que guardan relación con el edificio. Cuentan momentos de su pasado, como cuando los caballos poblaban sus patios, pero la mayoría de historias son poco conocidas y van más allá de la mera explicación formal.

“No es una audioguía turística ni sobre la Historia del Conde Duque”, explica la artista Edurne Rubio, su autora, en conversación con Somos Malasaña. “Habla de las historias de las personas, en minúscula, anécdotas humanas que pueden llegar al corazón de las personas que lo escuchan”, detalla antes de dejar claro que, formalmente, lo que ha hecho es un documental sonoro: “Se puede llamar audioguía pero en realidad nadie guía a nadie. Lo que en realidad hago es situar en el mismo lugar a muchas personas a la vez, que nunca han estado juntas. Así se construye una conversación colectiva, atada al presente de la persona que lo está escuchando. El espectador se mueve porque siente el deseo de acompañar a las personas que hablan”.

El oyente camina por el centro cultural escuchando las historias, disfrutando de visiones más evidentes como los que dejó Pedro Ribera en su fachada, pero también descubriendo detalles escondidos detrás de las puertas, en las esquinas… puede incluso escuchar la respiración de Conde Duque, olerlo o sentir el frío sempiterno presente en uno de sus puntos más gélidos. En el audio suenan las voces de vecinas y vecinos del barrio, más jóvenes, más mayores, antiguos militares, trabajadores del lugar… hay incluso antiguos directores de este centro cultural. Ninguna de ellas está acreditada, son anónimas por expreso deseo de Edurne: “Para mí es importante que la persona que hace la audioguía se cree su propia imagen, tanto del edificio como de los que lo están contando”, explica.

 

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El trabajo de esta artista burgalesa explora un formato que ya ha utilizado en otras localizaciones, con el que busca mostrar “la relación que las personas creamos sobre los espacios que transitamos y habitamos”. Lo hace siempre escuchando al espacio en el que trabaja: “El lugar al que me enfrento es el que elige los temas, yo no decido”, insiste. Para esta ocasión, Edurne Rubio entrevistó a un amplio abanico de personas relacionadas con el Conde Duque y reunió más de 20 horas de grabación, que luego tuvo que condensar en su guía documental de apenas 42 minutos. Todos los que hablan lo hicieron in situ, en el centro cultural, así que de fondo se pueden escuchar detalles como el rumor de los coches o el piar de las golondrinas, que construyen muchos nidos en esta parte del barrio.

La grabación sobre Conde Duque es el tercer trabajo de Edurne Rubio para el centro cultural, después de La Ronda nocturna que ideó en colaboración con sus vigilantes el pasado mes de septiembre y la obra de teatro Light Years Away que trasladaba al espectador, en medio de una total oscuridad, a las cavernas de Ojo Guareña. En esta ocasión ha querido reflejar su antiguo uso cuartelario -“los edificios tienen su pasado y es muy difícil deshacerte de él”, cree- pero también aborda un aspecto del edificio que pocos artistas han tratado: “El hecho de que se haya convertido en un lugar de uso público, para toda la ciudadanía, genera muchos deseos, pero también frustraciones”. Los que quieran escucharlo, solo tienen que pasar por taquilla, reservar unos auriculares. Y ponérselos para sentir Conde Duque.

Qué: Audioguía-documental sonoro Desde. Conde Duque
Dónde: Recorrido por todo Conde Duque. Los auriculares se prestan en taquilla
Cuándo: Disponible de lunes a viernes, en horario de apertura del centro
Cómo: Individualmente o en grupos de hasta 8 personas
Cuánto: Gratuito