Flor Alta 6 ignora la orden municipal de cese de actividad de alquiler turístico y halla en Leeways un nuevo cómplice | Somos Malasaña

Flor Alta 6 ignora la orden municipal de cese de actividad de alquiler turístico y halla en Leeways un nuevo cómplice

El Ayuntamiento dictó el cese de la actividad de alquiler de pisos turísticos en Flor Alta 6 por carecer de licencia, pero los cuatro vecinos que resisten en el inmueble aún tendrán que esperar para ver cumplida la orden. La propiedad no se rinde y será necesaria una nueva inspección

La anterior empresa gestora de los alquileres turísticos llegó a colocar un mostrador de recepción en la entrada del edificio | SOMOS MALASAÑA

Los pocos vecinos que quedan en el número 6 de la calle Flor Alta sólo han dejado de ver llegar turistas a su edificio durante 10 días de enero. Tras la orden de cese de la actividad de alquiler vacacional emitida por el ayuntamiento de Madrid contra L&H Apartments, por carecer de licencia para ello, esta mercantil ha dejado de explotar de ese modo los más de 20 de pisos que gestionaba en la citada dirección. Sin embargo, la propiedad del inmueble, la empresa familiar Art Building S.L, a la que el consistorio madrileño notificó de igual modo el cese de la actividad, pronto habría encontrado una nueva compañía dispuesta a ofrecer sus viviendas a viajeros, tal y como ha podido averiguar Somos Malasaña: se trata de Leeways, con sede física en el número 27 de la vecina calle Barco.

El fin de la llegada de turistas percibido durante un breve espacio de tiempo por los vecinos de Flor Alta 6 no se correspondería con el fin de la actividad del hotel encubierto que en él operaba, tal y como se había ordenado y cabría esperar, sino que, al menos de momento, habría sido tan sólo un parón provocado por el cambio de gestor de las viviendas vacacionales. De este modo, la propiedad del inmueble estaría ignorando una resolución municipal que le obliga a «restablecer la legalidad» no ejerciendo en el mismo una actividad que no tiene cabida en un edificio que en el vigente Plan General de Ordenación Urbana figura como de uso residencial.

Mientras todo esto ocurre, los vecinos continúan sufriendo su particular calvario, ese que de un tiempo a esta parte les ha obligado a vivir entre eternas maletas de viajeros y limpiadoras de piso y a ver cómo cada vecino cuyo contrato de alquiler de larga duración vence es obligado a marcharse para convertir de inmediato su vivienda en un nuevo apartamento que ofrecer a turistas, algo que denunciaron públicamente en mayo de 2018, volvieron a denunciar en septiembre del mismo año y creyeron ver resuelto el pasado noviembre, cuando el Ayuntamiento ordenó el cese de la actividad a través de resolución de la Gerente de la Agencia de Actividades, notificándose al interesado el 27 de diciembre.

Según fuentes del Ayuntamiento, la resolución de la Agencia de Actividades es firme, una vez que la inspección municipal pudo certificar que en Flor Alta 6 se estaba desarrollando una actividad turística ilegal. De tal modo, las últimas maniobras realizadas por la propiedad lo único que estarían provocando es una dilación del fin definitivo de la explotación hotelera del edificio: los inspectores deberán volver a probar que la actividad persiste con un nuevo gestor dado que en la página web de la propiedad no se anuncian las viviendas como disponibles para el alquiler turístico, sino que se recurre a un ambiguo «en alquiler»;  que la anterior empresa comercializadora -L&H- muestra en su sitio online que se ha desvinculado de Flor Alta y deja claro en Google Maps que su actividad en esa dirección ha sido «cerrada»; y que el nuevo gestor, Leeways, pese a publicitar 25 alojamientos turísticos en esta vía, evita ubicarlos específicamente en el número 6.

Sólo en cuatro de los 28 pisos en los que se divide Flor Alta 6 residen aún inquilinos de larga duración. Art Building S.L y sus cómplices necesarios están poniendo a prueba su resistencia tratando de esquivar la ley lo máximo posible.

El Ayuntamiento asegura que «esta mercantil no ha comunicado que tiene cedido u arrendado tal inmueble a otro interesado que ejerce la actividad» y que no le constaba que «haya presentado recurso de reposición contra la orden cese». Sus próximos pasos serán realizar una nueva visita de inspección «con el fin de determinar el sujeto que ejerce actualmente la actividad y, en el supuesto de que se constate su ejercicio por sujeto distinto, darle conocimiento de las actuaciones de restablecimiento ejecutadas hasta la fecha, al tener las mismas carácter real, para que se le pueda ordenar el cese al mismo».

EL CAMINO ADMINISTRATIVO CONTRA UNA ACTIVIDAD ILEGAL

– 05/09/2018: primera visita de la Inspección, que constata que el edificio alberga viviendas de uso turístico sin licencia. Se comprueba que la propiedad es de Art Building SL y que las gestiona L&H Apartaments.

– 04/10/2018: solicitud a la Comunidad de Madrid de información sobre la inscripción de dichas viviendas en el Registro de Empresas Turísticas.

– 09/10/2018: se entrega a Art Building SA el trámite de audiencia previo al cese de la actividad.

– 13/11/2018: la Comunidad de Madrid comunica que la empresa Like Home Madrid SL ha inscrito 28 viviendas para uso turístico en la finca.

– 23/11/2018: Art Building presenta alegaciones, indicando que la finca está arrendada a terceros como vivienda habitual al amparo de la Ley de Arrendamientos Urbanos.

– 29/11/2018: la Agencia de Actividades desestima las alegaciones y se ordena el cese de la actividad.

– 27/12/2018: comunicación del cese de actividad a Art Building.

L&H y Leeways, cara y cruz del problema

Tal y como había denunciado Somos Malasaña en anteriores artículos, la empresa L&H había venido comercializando y gestionando de manera ilegal el alquiler turístico de distintas propiedades en edificios residenciales de la zona centro de Madrid, entre las que se encontraban las viviendas de Flor Alta 6, pero también otras situadas en lugares como Príncipe 15, Calatrava 17, Concepción Jerónima 28 o Carretas 25. Sin embargo, después de recibir la notificación de cese de actividad en Flor Alta 6 por parte del ayuntamiento, al parecer la mercantil habría renunciado a gestionar todos esos inmuebles que alquilaba sin tener la pertinente licencia y ahora, según lo que expone en su página web, sólo ofrece apartamentos turísticos en el número 5 de la calle San Onofre, donde está abierto un hotel de tres estrellas.

Pero a rey muerto, rey puesto y a L&H le habría salido un sucesor a la hora de gestionar de manera integral las pernoctaciones turísticas en 25 viviendas de Flor Alta 6, que constituyen casi la mitad del total de los pisos turísticos que componen la actual cartera de alquiler vacacional que maneja Leeways, empresa con sede en el 27 de la calle Barco que no duda en tratar de captar pisos animando alegremente a sus propietarios a que se despreocupen del tema de las licencias con mensajes tan directos como éste: «Olvídese de las licencias. Nosotros nos encargamos de solicitar las licencias necesarias para que todos los inmuebles cumplan con la normativa de la Comunidad de Madrid».

Leeways también ofrece en su web información confusa e incompleta sobre el supuesto marco legal regulador de este tipo de viviendas, la cual remata con un párrafo en el que se lava las manos ante posibles cambios legales e inexactitudes varias que pudiera contener su información. Sobre el Plan Especial de Usos de Hospedaje con el que el Ayuntamiento tiene contra las cuerdas al 95% de los pisos turísticos de Madrid y sobre los cientos de viviendas vacacionales cuyo cierre ya ha ordenado el consistorio nada cuenta esta empresa.

Somos Malasaña se ha puesto en contacto estos días en más de una ocasión con Leeways para preguntar específicamente sobre la gestión que realiza en Flor Alta 6 y para saber si la empresa conoce la orden de cese de actividad de alquiler turístico que existe sobre esa dirección, sin que responsables de esta firma hayan querido atender a este periódico.

En Madrid operan muchos L&H y muchos Leeways. Sus webs están llenas de mensajes como éste: «La comodidad y felicidad de cada uno de nuestros huéspedes es nuestra apuesta de calidad» (Leeways). En esas webs nada se dice sobre la comodidad y felicidad de los vecinos que viven en los edificios residenciales donde se encuentran las viviendas que estas firmas ponen a disposición de los turistas.