Guía para saber encajar las críticas | Somos Malasaña

Guía para saber encajar las críticas

¿Eres de los que acepta mal las críticas y no sabes cómo reaccionar ante las mismas? Nuestra psicóloga, Monica Manrique, nos da unas sencillas pautas para no perder los papeles y nos recuerda que una crítica es una buenísima oportunidad para aprender

Imagen de Hebi B. en Pixabay

Me sienta muy mal cuando critican mi trabajo o la manera de comportarme y no sé cómo actuar. ¿Me podrías dar alguna orientación?

No digo que sea tu caso, paro según Tácito: “Quien se enfada por las críticas, reconoce que las tenía merecidas”. En general, no nos suele gustar que nos señalen nuestros errores ni nuestros puntos débiles porque normalmente las críticas que recibimos están mal hechas y las vivimos como un ataque. A este ataque solemos contestar con un contraataque y, muchas veces, nos vemos inmersos en una discusión que no llega a ninguna parte.

Lo ideal es interpretar las críticas como una oportunidad para aprender y mejorar. Pero, ¿cuál es la mejor manera de actuar cuando nos
critican?

Lo primero que tendremos que hacer será escuchar la crítica sin interrumpir ni contraatacar. También podremos hacer preguntas para aclarar y concretar qué es lo que le ha molestado a la otra persona cuando las críticas sean genéricas. Tendremos que estar atentos/as a si en la crítica aparecen las palabras prohibidas: todo, nada, nunca y siempre. Cuando así sea pediremos que nos hablen de conductas concretas en fechas concretas.

Si fuera necesario, tendremos que dedicar un momento a respirar hondo y relajarnos. No cabe duda de que este punto es el más difícil de llevar a la práctica.

Cuando hayamos escuchado toda la crítica empatizaremos con la emoción de la persona que nos critica diciéndole por ejemplo: “Puedo entender tu enfado”.

Estos dos primeros pasos: escuchar y empatizar, harán que la otra persona se tranquilice y esté en condiciones de escucharnos.

Seguidamente, en tercer lugar, valoraremos:

  1. Si la persona es importante, la crítica es verdadera y decido cambiar.
  2. Si la crítica es verdadera, pero decido no cambiar.
  3. Si la crítica, directamente, es falsa.

1. Si la persona es importante, la crítica es verdadera y decido cambiar
Primero, acepto mi responsabilidad para terminar de tranquilizar a la otra persona. : “Es verdad que…”. Segundo, expongo, si es necesario, mi punto de vista o aporto más información. Por último, expreso mi deseo de cambio y concreto en qué.

Si la crítica es verdadera, pero decido no cambiar
Por un lado, acepto la posibilidad de que lo que me dicen sea cierto: “Es posible que…” Pero, por otro lado expreso claramente mi opinión y mi intención de no cambiar.

Si la crítica directamente es falsa,
Explicaré mi punto de vista. Añadiré, si fuera necesario, más información sobre el tema.

No debemos olvidar que recibir una crítica es una buenísima oportunidad para aprender, aunque nuestro interlocutor no siempre tenga la habilidad para hacérnosla de la manera más adecuada.