Opinión: La soberbia Esperanza Aguirre o el pecado que cavó su tumba Somos Malasaña

La soberbia Esperanza Aguirre o el pecado que cavó su tumba

La soberbia es un pecado capital que, en ocasiones, se paga en las urnas. Y si no, que se lo digan a Esperanza Aguirre Gil de Biedma, condesa de Bornos y liebre de Esopo en la fábula electoral que acabamos de vivir.