Si pasas por Malasaña, pregunta por La Dolores | Somos Malasaña

Si pasas por Malasaña, pregunta por La Dolores

La persona que inspiró al personaje de la célebre zarzuela y muchas otras manifestaciones artísticas exisitió y vivió en el centro de Madrid los últimos años de su vida

La Dolores, cuadro de autor desconocido

Un día de verano en la calle de Flor Alta. No están los habituales alumnos a las puertas de IED, y el Palacio de Altamira, rehabilitado hace años, no recuerda al viejo Madrid anterior a la Gran Vía, cuando en lugar de turistas torrados al sol caminaban por allí sirvientas, pequeños comerciantes y trabajadores manuales. En los bajos del palacio – que entonces ocupaba toda la manzana hasta San Bernardo– vivió quién pudo ser La Dolores o, mejor dicho, la persona que inspiró al conocido personaje de mala nota, y que hoy en la zona sólo se recuerda cuando algún grupo, de despedida de soltero, desentona la jota a la que nombra.

Las investigaciones del periodista bilbilitano Antonio Sánchez Portero (La Dolores, un misterio descifrado y La Dolores, algo más que una leyenda), han arrojado luz en los últimos tiempos sobre la más que posible identidad de La Dolores.

Palacio de Altamira hoy |IED

Según Sánchez Portero, La Dolores se inspira en Petra María de los Dolores, Juana, Benita, Íñiga Peinador, bautizada el 13 de mayo de 1819 en Calatayud. Era hija de un capitán del ejército y una rica heredera de la ciudad, que murió siendo ella una niña. Su padre se casó de nuevo y, con una nueva familia, descuidó totalmente la suerte de María de los Dolores y sus dos hermanos pequeños, cuya herencia administraba. Hasta tal punto olvidó sus obligaciones el militar retirado y Abogado del Estado, que dejó a sus hijos en un hospicio y marchó al pueblo de Daroca, donde fue nombrado alcalde.

Tras crecer en el hospicio, llevó Dolores una vida de trabajadora, quizá en el mesón que aún hoy lleva su nombre, sin disfrutar de una herencia que les pertenecía por ley a sus hermanos y a ella, pero que su padre, ahora nombrado alcalde de Gerona, le niega. Dolores entabla relaciones con Esteban Tovar Pérez, que dedicará su vida a pleitear con su suegro por la herencia…y a vivir la vida. Veinticinco años después, los tribunales fallarían al fin a favor de Dolores, pero para entonces los dos hombres de su vida –su padre y su pareja– habían dilapidado la herencia, el uno teniéndola y el otro sin ni siquiera haber llegado a cobrarla aún. En pleitos y juergas.

La historia debió ser muy popular en Calatayud y, según Sánchez Portero, Feliú y Codina la escuchó cantada en una copla de ciego en 1876 y decidió llevar la historia al teatro. La copla no sería otra que los famosos versos:

Si vas a Calatayud
Pregunta por la Dolores,
Que es una chica muy guapa
Y amiga de hacer favores

Sin dinero ni reputación –su nombre viajaba maledicentemente en forma de copla–, la pareja viajó a Madrid con sus hijos. Aquí, vivieron en la calle de la Ballesta, en la calle de la Cruz Verde, en la de Jardines y la de Flor Alta, donde acabó sus días tras haber enviudado, en una de las dependencias de los bajos del Palacio de los Marqueses de Altamira, donde servía. Dolores fue enterrada en una tumba de caridad en La Almudena (1895), siendo olvidada su persona y creciendo, a partir de entonces, la fama del personaje.

Ya en vida de Dolores, se había compuesto la obra teatral de Feliú y Codina (1891) y Mariano Obiols había compuesto un poema sinfónico en el que se basarían diferentes piezas operísticas estrenadas en teatros de media Europa. Sólo un año después de su muerte, Tomás Bretón estrenó la zarzuela que acabaría por dar popularidad al personaje. Son muchas las variaciones escénicas del mito de La Dolores desde entonces, llegando también al cine en 1908 (La Dolores, Fructuoso Gelabert y Enrique Gimeno), con al menos tres versiones más luego, en las que dan vida a Dolores otros mitos: Conchita Piquer, Imperio Argentina y Lilian de Celis.

Los últimos años se ha llevado a cabo una rehabilitación pública de su memoria. En 1994 se hizo una exposición antológica de título ¿Quién fue la Dolores? y en internet se puede encontrar una versión teatral reciente firmada por Antonio Sánchez Portero, el vengador de la memoria de la verdadera Dolores. Mientras, en el barrio donde vivió sus últimos años ¿quién sabe quién fue María de los Dolores Peinador, probablemente, La Dolores?